lunes, 2 de octubre de 2017

EL COLOR DEL AGUA

¿De qué color es el agua? Lo que bien parece una pregunta un poco absurda, pues todos sabemos, hemos oído e incluso dicho alguna vez eso de que el agua es incolora, inodora e insípida, me vino a la cabeza este pasado mes mientras disfrutaba de los paisajes del fantástico país que es Noruega. Ríos, lagos, fiordos de aguas azules, verdosas; nieves blancas, glaciares, cascadas enormes en las que podías "refrescarte" si pasabas cerca... En definitiva, un país lleno de agua, agua de diversos colores. Y de ahí mi pregunta pues ¿qué es lo que hacía que el agua variara tanto de color? Del blanco de la nieve al azul del hielo glaciar, el turquesa de los lagos y el verde de los ríos, ¿cuál era la razón? La respuesta, de nuevo, no dejaba de sorprenderme.

Siempre se ha dicho aquello de "el agua del mar es azul porque refleja el color del cielo" pero la respuesta correcta no es esa. El color es la causa de la absorción y emisión de la luz que procede del Sol. El color que un cuerpo absorbe, o, mejor dicho, las longitudes de onda que un cuerpo es capaz de absorber no vamos a poder "verlas", sino las que refleja. Así pues, una prenda roja, absorbe las longitudes de onda correspondientes a los colores que no son el rojo.
 Una prenda negra absorbería prácticamente todas y una blanca las reflejaría todas. Esto va a depender de la estructura de la materia sobre la que se refleje, de las moléculas que la compongan. De esta manera, el agua es capaz de absorber las longitudes de onda de menor energía, las correspondientes con los colores rojos, por ejemplo. Sin embargo refleja las más energéticas, las longitudes de onda más cortas, las correspondientes en el espectro visible con los colores azules. De esta manera vemos el mar de color azul, porque refleja la luz azul.


Sin embargo, no todas las aguas son azules, hay aguas más verdosas que otras. Esto se debe a que la luz "choca" primero con otros elementos como algas o sedimentos que reflejan los colores verdosos, antes de reflejarse en el agua del mar (o de ríos, lagos...).  Además, si nos fijamos en la orilla del mar, por ejemplo, vemos que también cambia su color. Este tono cambia en función de la profundidad, y de nuevo, se debe a a luz que el agua es capaz de reflejar. El orden en el que entran las longitudes de onda en el agua, del rojo al violeta (pasando por el amarillo y verde) provoca que el azul sea más oscura cuanta más profundidad haya en el agua.

Ahora bien, ¿qué pasa con la nieve y el hielo? La nieve es totalmente blanca, y es agua igual que el mar o los ríos. Sin embargo las moléculas de H2O se ordenan de diferente manera. La superficie de la nieve refleja toda la luz que le llega. Cuando cae es ligera y se acumula dejando aire en su interior (esto se puede comprobar cuando cogemos nieve para hacer una bola, podemos juntarla más, está como hueca). Es más, la nieve está formada por copos, cristales de agua congelada que se forman alrededor de una mota de polvo. ¿Sabíais que están formados, cada uno, por alrededor de un quintillón de moléculas de agua? Sin embargo al agregarse los copos entre ellos queda aire atrapado.

El aire dispersa la luz, es decir, la absorbe y luego la emite en todas las direcciones. Además se compone de diferente gases (oxígeno, nitrógeno...) y partículas en suspensión (polvo, agua, sal...) que reflejan la luz cada uno de un color. La suma de todos ellos hace que veamos el color blanco. Es lo mismo que ocurre con el pelo de los osos polares. El color de cada cabello no es blanco, sino transparente, carece de "color", por así decirlo. Sin embargo, el aire que se queda en sus huecos es el que provoca ese color blanco tan característico.

En cambio, si comparamos la nieve y el hielo, ambos son agua en estado sólido, pero en el hielo no hay huecos de aire. Cuando la nieve se apelmaza y se convierte en hielo las burbujas o huecos van desapareciendo y el color se convierte en transparente.

Si nos fijamos en los icebergs, el hielo lleva muchísimos años apelmazándose haciendo que sea mucho más duro y denso. Esto hace que las longitudes de onda rojas y amarillas, las menos energéticas, se absorban con facilidad, pero las azules no sean capaces de hacerlo. Por ello los vemos con esos tonos azulados, en incluso verdosos, tan bonitos.

Imagen relacionada
Glaciar de Briksdal (Noruega, año 2010)

De nuevo, al igual que ocurre con el mar, si en el iceberg hay otros elementos que reflejen colores como verdes oscuros (algas, por ejemplo), o incluso rojos (compuestos de hierro) , podemos ver imágenes tan bonitas como estas:
Imagen relacionada
Iceberg In Jókursárlón (Islandia) (link)

Cataratas de Sangre del Glaciar Taylor en la Antártida (link)

Desde aquí también quiero añadir una foto donde pueden verse los colores que comentaba que pude hacer durante este Agosto en el glaciar de Briksdal, colores del lago impresionantemente turquesas, azulado de la lengua del glaciar, y algo de valor al atreverme a meter los pies en esas aguas (no he vuelto a tener dolor de pies xD)

Glaciar de Briksdal (Noruega, año 2017)

¿Notáis diferencia con respecto a la foto del año 2010?

Dejo la pregunta para la reflexión, nosotros estuvimos un buen rato haciéndolo, observando las fotos del glaciar a lo largo de la historia. Impresionan, de verdad.


No hay comentarios:

Publicar un comentario